Eagle


Parábola sobre Corazón Alado



En una tribu indígena, que a lo largo de muchas generaciones vivió en una reserva, nació un niño a quien pusieron por nombre «Corazón Alado». ¿Por qué así? Porque en aquel día el amanecer fue como un presagio: las nubes, iluminadas por el sol, se parecían a alas solares que abrazaban todo el cielo.
Corazon Alado


* * * Creciendo, aquel muchacho se dio a conocer no como un indígena común y corriente, sino como aquel que tenía tres grandes dones: sanar, saber y volar. El jefe de la tribu estaba muy contento con los dos primeros dones y los usaba a menudo. Por ejemplo, al muchacho le preguntaban cómo se debería actuar en una u otra situación difícil, y él daba respuestas-profecías exactas que siempre se cumplían. Si una persona se enfermaba en la tribu, también siempre llamaban a Corazón Alado y, según la Voluntad de los Jefes Divinos no encarnados, esta persona era sanada. ¡No obstante, al muchacho mismo le alegraba más su don de volar! ¡Durante el vuelo él se experimentaba completamente libre! ¡Las fronteras de la reserva y la gravitación desaparecían y no le limitaban más! ¡Esto era tan simple y tan maravilloso! ¡En cierto momento, él experimentaba la salida del sol dentro de su pecho y convertía sus brazos, conectados con su corazón espiritual, en Alas infinitas de Luz debajo de las cuales estaba sólo el Océano Reluciente sobre el Cual él podía planear! ¡Así Corazón Alado tenía la libertad de estar donde quisiera!

* * * A menudo él iba a una meseta montañosa. En tiempos antiguos, cuando su pueblo aún era libre, esta meseta era su lugar sagrado. Lo consideraban sagrado porque aquí era posible comunicarse de una mejor manera con los Grandes Jefes. En este lugar —a lo largo de muchos siglos— su tribu tomaba decisiones importantes. Ahora esta meseta pertenecía a los hombres de piel clara, quienes no la usaban en absoluto por no haber encontrado en ella nada valioso. Sólo unos viajeros solitarios visitaban de vez en cuando aquel lugar para apreciar la belleza del paisaje que se abría desde aquella altura. A Corazón Alado le gustaba estar aquí en la meditación. Él podía ver los Rostros Relucientes de los Grandes Jefes de la humanidad y hablar con Ellos. Y cada mañana podía contemplar cómo el sol subía sobre el horizonte e iluminaba el panorama de las montañas con su luz vivificante. Corazón Alado podía planear en aquella luz solar allí, donde sólo las águilas vuelan. O podía sumergirse en aquellos espacios de Luz no material en los cuales el alma, libre de su envoltura corporal, se convierte en el Fuego Divino. Y entonces el Poder Infinito de la Luz-Fuego se vuelve tu esencia.

* * * Los Grandes Jefes le enseñaron a Corazón Alado muchas cosas. Ellos le mostraron las etapas que el alma debe cubrir en su desarrollo para poder entrar en la Conciencia Divina y realizar el Vuelo de la Libertad. Además, Ellos abrieron ante Corazón Alado las páginas de la historia de la Tierra. Allí él vio las imágenes que contaban sobre la venida de los Mensajeros Divinos al planeta. ¡Estos Mensajeros llegaban en diferentes épocas y a diferentes pueblos trayendo la misma Verdad de siempre! No obstante, las personas la tergiversaban creando a su gusto unas u otras creencias.

* * * Una vez los Grandes Jefes se reunieron en la meseta y dijeron a Corazón Alado: «Llegó el tiempo en el que debes empezar la misión para la cual fuiste encarnado en la Tierra. Debes encontrar e iniciar en el Conocimiento Superior a doce personas, varones y mujeres, que seguirán entregando el Gran Conocimiento a la gente. Ellos deben ser almas preparadas para aceptar este Conocimiento. Entre ellos, habrá hijos de esta tierra de piel clara. »¡Todas las personas son iguales ante el Gran Poder de Dios! ¡Y ahora comienza la época en la cual deben obtener el único Conocimiento verdadero! ¡Deben aprender a percibirse ante el Único Poder de Dios! ¡Pues en todos ellos vive una Partícula de este Poder! ¡Se acerca una nueva época! ¡Para ti es el tiempo de empezar! »¡Así que, debes encontrar doce personas!». «¿Tan pocas?», preguntó Corazón Alado. «¡¿Pocas?! ¡Muchas! ¡Lo entenderás cuando empieces a buscar!».

* * * Corazón Alado decidió comenzar su búsqueda entre los indígenas. Visitó diversas tribus, pero el agravio y el odio hacia los conquistadores encadenaron muchas almas. Fue difícil encontrar a aquellos que quisiesen obtener la libertad no a través de la reconquista y la venganza, sino a través del amor a los demás y la autotransformación. Sin embargo, en algunas tribus todavía conservaban el conocimiento de sus antepasados, los hijos libres de la tierra libre. Los que poseían aquel conocimiento eran osados y llenos de tranquilidad. Ellos no tenían miedo a la muerte, respetaban la vida y vivían en armonía con la naturaleza. Ellos no consideraban el Mundo del Espíritu Divino como una ficción y estaban dispuestos a escuchar las palabras de los Grandes Jefes. Corazón Alado les decía: «¡Los Grandes Jefes, Quienes siempre tratan de transmitir la Verdad a las personas, me enviaron a muchas tribus para recordar lo que Ellos saben, pero que la gente olvidó!». Los indígenas le creían fácilmente. Pues vieron que Corazón Alado podía volar, saber y sanar y les traía el Gran Conocimiento de sus antepasados. Entre los indígenas, Corazón Alado encontró a los que eran dignos de recibir la iniciación en el Conocimiento Superior.

* * * El tiempo pasaba. Corazón Alado comenzó a buscar entre la gente de piel clara aquellos que pudieran comprender el conocimiento sobre el significado de la existencia, sobre los Grandes Jefes de la humanidad, sobre la Libertad y el Poder del Creador. No obstante, tropezó con serias dificultades. Cuando decía a la gente de piel clara lo que sabía sobre Dios, ellos no le creían y a menudo le maldecían. Cuando volaba, ellos se asustaban observando «algo imposible» y comenzaban a dispararle con sus escopetas. Cuando sanaba a los enfermos, se olvidaban de lo más importante que él mostraba y trataban de darle dinero simplemente. ¡Pero si las personas no comprenden las causas de sus enfermedades, se enfermarán más y más fuertemente generación tras generación! ¡Pues una enfermedad es el resultado de la ausencia de armonía entre el alma humana y Dios! ¡Mediante esta enfermedad, Dios indica al alma que ella tiene un problema que debería haber resuelto hace mucho tiempo! ¡Y el propósito principal de la sanación consiste en descubrir y cambiar la causa de la enfermedad y entonces el efecto cambiará por sí mismo! El don de sanación permitió a Corazón Alado ayudar a unos pocos de entre los pieles claras en la comprensión del significado de la vida y de la muerte y en la comprensión de las leyes del Poder. Pero él no logró encontrar aquellos que pudieran percibir el Conocimiento Superior.

* * * Una vez Corazón Alado vio una chica de piel clara en la meseta. Ella estaba contemplando la salida del sol de la manera como lo hacen los libres del espíritu. Un viento suave acariciaba su cabello dorado. En una profunda tranquilidad interior, la chica observaba el sol naciente no sólo con los ojos físicos, sino también con el alma. Ella amaba este sol, esta tierra, estas aves que planeaban en la inmensidad… En ella no había nada de una persona amanerada que exclama: «¡Ah, es tan hermoso!», y enseguida dirige sus pensamientos hacia algo diferente, hacia algo vano y superficial. ¡Esta chica realmente sabía vivir en armonía con la Belleza!

* * * Salió el sol. Ella le sonrió una vez más y se dirigió por un sendero hacia la ciudad. En aquel momento apareció Corazón Alado, pero ella no se asustó. Él le dijo: «Yo vi cómo usted contemplaba el sol, Johanna, y ahora necesito hablar con usted. ¿Me permite?». «¿De dónde me conoce?». «¡Tengo tres dones: saber, sanar y volar!». «¡Está bromeando! Con todo, conoce mi nombre. ¿Y cuál es el suyo?». «Corazón Alado». Johanna quedó inmóvil por un momento, como si la salida del sol la envolviera otra vez y la llevara sobre la infinita inmensidad. Luego estrechó la mano a Corazón Alado saludándole. ¡Desde el mismo principio, no tenía miedo y confiaba infinitamente en este desconocido! Mirando directamente a los ojos de Corazón Alado, dijo: «¡Siempre he soñado con que puedo apartarme un poco de la tierra y levantar el vuelo!». «¿Quiere volar conmigo?». «Sí». Entonces Corazón Alado la tomó en sus brazos y ellos levantaron el vuelo.

* * * «¡Estamos de nuevo en la tierra, pero me parece que sigo volando en un mar de Luz y el sol se quedó en mí! ¡Me regalaste las Alas de la Luz!», exclamó Johanna. «¡Es la Luz Divina! Es allí donde planea y crece un alma desarrollada, viendo, amando y conociendo a Aquel Que creó la Tierra, las personas y todo lo demás en la infinidad de otros mundos materiales. »A Él normalmente Le llaman Dios, Creador o Poder Superior. ¡Además, existen Aquellas Almas Grandes Que, al igual que Jesús, alcanzaron la Unión con este Gran Poder! ¡Y cada persona debe tratar de alcanzar lo mismo! »¡Debemos contarlo a los demás! ¡Necesito tu ayuda! »¡La gente de tu tribu no me cree! ¡Pero si tú estás conmigo, lograremos encontrar a aquellos que también sueñan con la Libertad! ¡Y los que sueñan con la Libertad ya han dado su primer paso hacia ésta! ¡Con lo que uno sueña puede determinar el rumbo de su vida! ¡Hay que encender el Fuego de Amor, el Fuego Divino en el propio corazón espiritual! Y luego hay que simplemente saber en qué y cómo es preciso trabajar y esforzarse. ¡Así un corazón simple puede convertirse en un corazón alado! »¡Debo llevar este Conocimiento a las personas! ¡Debo explicarles que Dios concede a cada uno un don superior: la posibilidad de aprender a amar! ¡El que acepta este don obtiene la Libertad de volar usando las Alas del Corazón en el Océano de Amor, donde Amar significa Ser! »¡Si las personas aprenden a usar este don, la armonía volverá a la Tierra! ¡Y ellos podrán aprender a ver, a experimentar y a comprender al Creador! »¡El que desarrolló en sí la facultad de Amar también podrá obtener otros numerosos dones del Gran Poder, entre los cuales están el don de sanar, el don de saber y el don de volar! »¡Cuando un alma aprenda a transformarse en un corazón alado, muchas cosas le serán accesibles! ¡Ella podrá conocer todo lo que quiera conocer leyéndolo en el Libro de la Existencia! »Y entonces podrá determinar fácilmente las causas de cualquier enfermedad corporal y explicar al enfermo cómo curarla. »¡Y cuando un alma logre unirse completamente con el Gran Poder, será posible volar! ¡Para esto tendrá que simplemente levantar su propio cuerpo con este Poder!».

* * * El sol se eleva cada vez más sobre la tierra e ilumina el camino para aquellos que van a revelar a los demás el Conocimiento sobre el significado de sus vidas, sobre Dios-Poder, sobre los Grandes Jefes espirituales de la humanidad y sobre cómo uno puede asemejarse a Ellos.


Parábolas Divinas Anotado por Anna Zubkova Bajo redacción de Vladimir Antonov Traducido del ruso al español  por Anton Teplyy “New Atlanteans”, 2010 ISBN 978-1-897510-75-9 © Zubkova A.B., Antonov V.V., 2008 ¡Estas Parábolas fueron narradas para que cada lector pueda experimentar en su vida la presencia de Dios y abrirse a la existencia verdadera en Él, en Su Belleza, Su Armonía y Su Amor!   parabolas.swami-center.org